Autora Dra. Susana Jacqueline Jaramillo

Especialista en Criminología y Ciencias Penales

 

LA NUEVA CONSMOVISIÒN DE LOS DELITOS DE CUELLO BLANCO TEORIA DE   EDWIN H. SUTHERLAND

 

 

 

INTRODUCIÓN

 

El avance de  la civilización ha propiciado  cambios en la conducta del ser humano, como es consabido vivimos en un cambio de época, lo  que impone la dinámica de la dialéctica, desarrollándose inexorablemente  conductas intolerables para el Estado y la Sociedad, porque lesionan bienes jurídicos, que están insitos en el ser humano, que viven en el hombre. Actualmente  vivimos un periodo de crisis, no es una crisis más de tantas que han ocurrido. Se trata de una crisis de alta peligrosidad para la vida humana, en que se nos están derrumbando todas las creencias con las que habíamos construido nuestro mundo. Las ideologías cayeron, el estado nacional se privatizó, los políticos perdieron toda credibilidad, y en las  instituciones religiosas los diarios publican noticias “increíbles”.  La propagación del fenómeno criminal alcanza todas las latitudes continentales, causando grades estragos en la humanidad, sin embargo existe una delincuencia no convencional denomina  “Delitos de Cuello Blanco” que permanecen impunes ante el control represivo del  Estado, en el presente trabajo denominado “La nueva cosmovisión del los delitos de Cuello Blanco” pretendo dar conocer como la etiología del delito no obedece a una causa homogénea, sino que su origen tiene un carácter heterogéneo; y que existe una cifra negra de la delincuencia que es cualitativa  y cuantitativamente  peligrosa, a quienes el sistema penal no les impone sanción penal alguna.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Si la historia de las penas es una historia de horrores, la historia de los procesos es una historia de errores”

Luigi Ferrajioli

 

GENESIS DE LA CRIMINALIDAD DE  CUELLO BLANCO

 

El fenómeno criminal asoma con la historia misma del hombre,  la primera pareja penal la narra la Biblia en la muerte propiciada por CAIN a su hermano ABEL, La lucha en contra del  delito y la explicación  científica de este fueron objetivos que las ciencias normativas trataron de alcanzar  durante la antigüedad y la edad media.  Ilustres filósofos de la época, como Homero, Sócrates, Aristones, Platón, etc., dieron opinión respecto del problema del fenómeno criminal, y del castigo que bebían imponerse a los infractores, sin embargo tales aportaciones no son catalogadas como aportes criminológicos, la consolidación de la criminología  tiene sus bases en el periodo pre-científico a finales del siglo XVIII con  la escuela clásica que propugna el   arquetipo del libre albedrío, como explicación de la causación del crimen, teoría que fuera convulsionado por el positivismo científico, con su máximo exponente César  Lombroso (Médico, Psiquiatra, antropólogo político) quien tras haber analizado a seis mil  delincuentes vivos, veinticinco  mil reclusos de las cárceles europeas; y  realizado más de cuatrocientas autopsias de delincuentes, encontró en ciertos cráneos   una “enorme  foceta occipital media  y una hipertrofia de verne análoga, a los que se encuentra en los vertebrados inferiores”[1]  tras estas investigaciones cree haber encontrado la explicación científica de la causación  del delito, entonces formula la teoría, sobre las causas de  criminalidad  obedecen  a factores endogenos, estos estudios  fueron incorporados en su  monumental obra Tratado Antropología  Criminal, la cual contiene las tipologias criminales como el delincuente nato, el homo delinque y la donna delinque.

 

 Sin embargo más tarde  GABRIEL TARDE, celebre  jurista francés  director de Estadística Criminal del Ministerio de Justicia, critico severamente y rebatió las teorías lombrosiana, y la del determinismo social, demostró  como  en los pueblos semitas, tantos los árabes como los judíos era frecuente la foceta occipital media, entonces LOMBROSO fue cayendo en descrédito y se conoce  que tuvo un epilogo triste una claudicación porque en las primeras divisiones de su tratado afirmaba que el criminal nato, aquel  hombre predesignado a delinquir tenia un destino irreversible para la comisión del delito, en un  noventa,  por ciento, sin embargo tras las investigaciones de Tarde   en la última edición de su obra “ Causa Sin Remedio” baja la proporción del criminal nato al 30% y le atribuye la criminalidad a factores como el clima, el calor, el precio de los granos, las costumbres religiosas, etc tales dogmatismos fueron perdiendo, credibilidad,  y fundamento.

 

Frente a este escenario las investigaciones criminologicas,  respecto a la causación del fenómeno criminal se expandieron en EEUU de Norteamérica  debido a que entre 1890 y 1920 el incremento poblacional era asombroso,   principalmente en los estados de Nueva York, Chicago; y Filadelfia, en este período llegaron   emigrantes rusos, alemanes, polacos, suecos, irlandeses, italianos, checos; y chinos quienes les dieron mano de obra barata que el proceso productivo requería; era la etapa de franco desarrollo del capitalismo.  Se había iniciado en el seno de la sociedad norteamericana la revolución burguesa, que en este caso coincidió con la revolución industrial, el crecimiento y el desarrollo del capitalismo en el interior de los Estados Unidos facilitó mayor producción, exigió nuevos mercados. En todo este periodo, precedente mientras las naciones europeas quedaban asoladas por la guerra o desgarradas por discordias civiles, la nación norteamericana se dedico hacer un país grande y poderoso, la brecha fue tan evidente, entre  estos dos países, marcadas por procesos revolucionarios de distinto orden, el más triste y desolador epilogo crece precisamente  en Norteamérica  en donde se producía una transformación, dolorosa, con el exterminio de poblaciones aborígenes y la institucionalización de la esclavitud; pero al mismo tiempo se desarrollaba una sociedad sobre las bases del capitalismo (mercantil) influenciada por  Inglaterra de los siglos precedentes.



A fines del siglo XIX, cuando EEUU se habían consolidado como nación, con una economía fuerte, un Estado centralizado, aparecieron nuevos retos debido a nuevas necesidades. Las nuevas necesidades, que estaban referidas a nuevos mercados para los excedentes norteamericanos, paradójicamente al crecimiento económico, e industrial, crece  el fenómeno criminal, por lo que criminólogos, sociólogos, trataron de dar una explicación lógica de sus causas, diferente a las viejas    ideologías  pregonados por la escuela  clásica y positivista.

 

En la superación de la criminología positivista tuvo un papel central la llamada Escuela de Chicago, que se desarrolló, a partir de los trabajos del Departamento de Sociología de la Universidad de Chicago, donde se inicia la tradición de los “Social Surveys” o estudios sobre problemas sociales concretos. En ellos se contempla la influencia que tienen en la con­ducta humana los cambios demográficos y las circunstancias económicas, considerando una multiplicidad de factores que componen,  se innovan las explicaciones criminologicas respecto al fenómeno criminal, pragmatizadas, por los enfoques sociológicos, “La denominada escuela de Chicago se caracterizo, desde un principio por un particular empirismo y por su finalidad pragmática concentrando sus estudios en hechos sociales del momento”[2]

 

Las orientaciones sociológicas  se componen un remanente  de corte europeo y norteamericano, el corte europeo sustentado en   la teoría de la anomia preconizada por Emilio Durkheim; el norteamericano por King Merton, con las teorías subculturales y la teoría de la asociación diferencial  de Edwin Sutherland. Tal como lo explica Carlos Mario Molina“ Partieron  del supuesto de que el crimen no surge necesariamente por algún retroceso atávico, a un estado evolutivo anterior, o en virtud de la deficiencia mental o biológica o a la anormalidad sicológica, sino que es socialmente causado”[3]

 

En pleno auge de desarrollo industrial   los Estados Unidos se caracterizan por el clima social de urbanización. Lo cual produjo en los habitantes fuertes sentimientos de desorganización social, producto de la creciente  revolución industrial aparece el fenómeno de la acumulación del dinero, de la producción incontrolada, el deseo  de alcanzar la riqueza, “Las metas del éxito, del consumo y del bienestar comenzó a delinearse, la persecución de dichas metas que supuso el  ascenso social”[4]   fenómeno que  antes no formaba parte del pajar estructural de las personas, de sus ideales o de sus postulados.

 

Durkheim  nos dice es que en la “sociedad pre-industrial existía  otros tipos de valores tales como el respeto a las normas,  a la moral, existía la iglesia como un ente  regulador, la gente vivía conforme, pero de repente con la revolución industrial, el desarrollo económico  político, se implanta el principio de facto, de dejar hacer dejar pasar y se pierden los controles,   los estados incipientes ya no regulan la vida pública que pasa prácticamente al dominio de los burgueses capitalistas, que son los que imprimen esa dinámica infernal del consumismo, la acumulación del dinero, la  creación de una clase explotada como es el proletariado”[5] El fenómeno de la industrialización provoco la pobreza extrema del proletariado,  concomitante a ello crecen  “lugares inmundos que luego se llamaran conventillos, esos barrios grises, sucios, llenos de basura,  de humedad donde proliferan las infecciones y las enfermedades y donde la única vía de escape para el dolor y la humillación, la pobreza, el hambre es el alcohol.”[6]

 

Aquel escenario  se desplegaba una gran ciudad industrial en progresivo crecimiento acelerado en donde se daban cita los problemas urbanos, la miseria, el fraude, las salas de baile de las taxi-dance, las apuestas trucadas en las carreras de canes, el contrabando de licores y el gangsterismo, con los centros de trabajo social, las asociaciones filantrópicas, las ligas contra la depravación y el vicio, y también las agencias públicas y privadas de colocación  con ello  Chicago pasó a ser el paradigma de las ciudades sin ley, el epicentro del Imperio del crimen, el símbolo por antonomasia de las ciudades peligrosas. Chicago, la ciudad del crimen organizado, era al mismo tiempo una ciudad fascinante por la diversidad de una población caracterizada por la multiculturalidad y por la afluencia incesante del dinero y de la fuerza de trabajo. La alianza ente los poderes públicos corruptos y las mafias dio paso a la impunidad, las cárceles se llenaban de pequeños y pobres rateros mientras los grandes delincuentes se paseaban desafiantes acompañados de las autoridades de la ciudad que ellos mismos habían contribuido a  elegir, esta ciudad, que hizo posible el nacimiento y desarrollo de la sociología norteamericana, y en la que se inscribe la obra de  Sutherland.

Entre 1913 y 1919 Sutherland fue profesor de Sociología en el William Jewell College de Liberty, en Missouri  institución baptista, en 1919 pasó a impartir clases en la Universidad de Illinois como catedrático de sociología Entre 1929 y 1930 Sutherland pasó a trabajar en el Departamento de Higiene Social de Nueva York, y desde ese año hasta 1935 trabajó en el Departamento de Sociología de la Universidad de Chicago. En el verano de 1930 visitó seis prisiones en Inglaterra, así como otras cárceles en el continente y en la península escandinava. Como resultado de la actividad desplegada en Nueva York y en Europa publicó en 1931 un importante artículo titulado “ The Prison as a Criminological Laboratory”[7]  Sutherland agudizó particularmente sus críticas contra el determinismo biológico, el individualismo extremo de psicólogos y psiquiatras, y  también contra las explicaciones económicas  del delito que tendían a identificar el delito con la pobreza

Para Sutherland los presupuestos básicos  para luchar contra el mundo del delito son: conocer al criminal, sus costumbres, y los métodos de los que se sirve para cometer sus fechorías. Como escribió un experto en higiene mental, a quien Sutherland cita quizás con una cierta ironía, del mismo modo que “Cuando en el terreno de la agricultura se produce una plaga de insectos destructores los biólogos estudian sus características biológicas y su comportamiento con el fin de acabar con ellos y salvar las cosechas, el estudio de la personalidad de los delincuentes en la prisión puede proporcionar conocimientos de vital importancia para atajar los crímenes. Efectivamente en la prisión el delincuente resulta físicamente accesible y se lo puede observar durante un largo y continuado periodo de tiempo, en la cárcel muchos presos refrescan su memoria y están dispuestos a cooperar” [8]  sin embargo, escribe Sutherland, dos grandes dificultades para el estudio de los delincuentes en las prisiones. “La primera es que los delincuentes que se encuentran en las prisiones no son todos los delincuentes, sino únicamente un selecto grupo de delincuentes a la cárcel no van todos los delincuentes, y los que van difieren de los delincuentes que no van por el modo de pensar, por su status económico, por su estabilidad emocional, raza, lugar de nacimiento, y otras variables. La segunda dificultad se deriva de que la prisión no es el hábitat natural del delincuente  para algunos estudiosos del delito esta es una dificultad que invalida los estudios realizados en las cárceles pues estudiar la vida del delincuente en la cárcel es como estudiar  la vida de un león en una jaula Sutherland “señala que lo importante no son tanto las conductas materiales cuanto las interpretaciones que el delincuente elabora de su propia vida y de sus propios actos por lo que la prisión no invalida el estudio de los delincuentes, especialmente de los mas viejos, los más difíciles y los mas peligroso”[9]

Tras analizar los trabajos  realizados en los centros penitenciarios  Sutherland llego a la conclusión  que es preciso distinguir entre los fines administrativos y los objetivos de control social, ya ambos  fines no siempre coinciden, pero sin embargo  lo más  importante de estos estudios realizados en las prisiones es comprender al delincuente, para este sociólogo cuatro eran entonces,  las principales líneas de observación y de trabajo en las cárceles, convertidas en laboratorios sociales para estudiar el mundo del delito. “La primera, dominante en Europa, estaba dirigida por criminólogos y psiquiatras y era una tendencia biologicista u organicista, centrada en la herencia y en la constitución física y psicológica del delincuente. Esta tendencia existía también en los Estados Unidos en donde psicólogos y psiquiatras desarrollaron test mentales para medir la inteligencia y otros rasgos de la personalidad los prisioneros. Una vez realizadas estas medidas se contrastaban con la media de la población considerada normal y se estudiaban las desviaciones a la media. En Estados Unidos existía sin embargo una segunda tendencia en la que equipos multiprofesionales, formados por psiquiatras, psicólogos y sociólogos, y también por criminólogos dependientes del Estado central, adoptaban una posición relativamente exterior a la institución para estudiar el mundo de los reclusos.”[10]

Ante este escenario Sutherland idea un concepto que supone un apartamiento radical de la criminología clásica y positivista implantada en Europa y se inscribe entre las teorías predominantes de su tiempo, lo cual no implica la ruptura con el modelo etiológico,  inspirado en las causas del delito y en una ambición correccionalista según la cual eliminadas o reducidas las causas de la criminalidad, se reduciría el fenómeno criminal.

 

 

La primera teoría esbozada por  Sutherland es la Teoría de la Asociación  Diferencial (1924),cuyos  ejes  vertebrales son: 1.- Que el delito es producto del aprendizaje dicho aprendizaje se gesta en un proceso de interacción con otras personas de conducta criminal, sin embargo para convertirse en criminal no basta con compartir la desorganización familiar ni tener ciertos rasgos como el bajo coeficiente intelectual, ni vivir en barrios marginales lo que necesita el potencial delincuente es un proceso de  internacionalización de conductas atípicas,  en su interactuar criminogeno el sujeto potencialmente desviado tiene que asociarse, tiene integrarse a un grupo, a un grupo que en sociología se le llama diferencial No acepta que los delincuentes se puedan hacerse criminales por correspondencia, tiene que haber el contacto permanente y directo. los medios de televisión, no hacen al criminal, porque este necesita tener contacto con los criminales

2.- El otro  factor desencadenante de la criminalidad son  los contactos que hemos adquirido en la infancia y la niñez,  son más influyentes que los que tengamos en etapas posteriores en la vida,  una infancia llena de contacto desfavorables a la ley, pueden prevalecer sobre contacto favorables que tengamos, en la adultez, lo que significa en otros términos que si en nuestra niñez tenemos buenos ejemplos, buenas relaciones, y buenos principios, en la madurez sería casi imposible incurrir en conductas delictuosas, es decir que los delincuentes biológicamente son individuos normales y la causa es social, lo que sucede es que “Los delincuentes juveniles se relacionan con otros, pasan mucho tiempo en grupo. Uno sólo no podía convertirse en delincuente profesional tan sólo con desearlo, aparece  entonces el interaccionismo simbólico que es comunicación. En síntesis: el delito es una conducta que, como cualquier otra, se aprende.”[11] La teoría de la asociación diferencial, postulada por Edwin H. Sutherland, rompe con el modelo consensual y orgánico de la sociedad, considera que las organizaciones sociales se encuentran pulverizadas pues cada una posee una jerarquía de valores propia.

 

La teoría de la asociación diferencial, en cierta manera se sabe que vino a romper  el concepto de desorganización social, por el de organización social diferencial, abría la vía al estudio de los valores, las culturas y subculturas en conflicto. “A partir de entonces ya era posible preguntarse  ¿quién impone las reglas y en beneficio de quienes?”[12]

El postulado sobre el que reposa esta teoría, es que la criminalidad está en función de la organización social, es la expresión de la organización social, un grupo puede estar organizado bien para favorecer la eclosión del comportamiento criminal, bien para oponerse a ese comportamiento. La mayor parte de los grupos son ambivalentes, y las tasas de la criminalidad son la expresión de una organización diferencial de grupo. Para el sociólogo norteamericano “Una persona accede al comportamiento delictivo porque mediante su asociación con otros, principalmente en el seno de un grupo de conocidos íntimos, el número de opiniones desfavorables a la violación de la ley es claramente superior al número de opiniones favorables a la no violación de la ley.”[13]

 

La fórmula de Sutherland es novedosa, y bipolar porque sirve tanto para explicar la  crimogénesis del pobre  y la etiología del crimen del rico esa fórmula, esa ecuación  se aplica a  los ricos y los pobres, como llego a descubrirlo sencillo, dudaba que el delito tuviera una procedencia antropológica; es más se dice que  agudizó  sus críticas contra el determinismo biológico, el individualismo extremo de psicólogos y psiquiatras, y también contra las explicaciones económicas  del  delito que tendían  a identificar el delito con la pobreza.  es por eso  que durante  25 años invirtió gran parte de su tiempo investigando en los juzgados, en los tribunales de justicia norteamericano, buscaba los casos celebres, delitos que no estaban criminalizadas, ni penalizadas, como problemas de los grandes perjuicios al Estado “ investigo casos relativos a bolsas de valores, bancos, seguros en quiebra, tráfico ilícito de armas, compañías petrolíferas, compañías de transportes, corporaciones, empresas, ferrocarriles servicios públicas, asuntos políticos concluyó que el delito de cuello blanco existía y que su modus operandi consiste en manipular informes financieros sobornar para obtener contratos estatales y leyes favorables, desfalcos malversaciones, fraudes fiscales, falsas declaraciones de los estocks en clasificación de mercancía, tergiversación en anuncios y ventas, prebendas en  los contratos militares o contratos de obras públicas, si es verdad existían  juicios pero era en el área civil y con una comodidad que ni siquiera se permita en el proceso la comparecencia del Presidente de la compañía sino sus abogados en una capacidad infinita de maniobra, para lograr el entendimiento; los médicos no se encontraban al margen de la delincuencia de cuello blanco al practicar tratamientos innecesarios y envío de pacientes a clínicas, hospitales que entregue el porcentaje mas alto y no el cirujano mas capacitado; los  servicios ilegales al hampa, informes u testimonios fraudulentos eso es lo que descubre Sutherland “[14] 

 

Tabuló las decisiones de los tribunales y las comisiones administrativas contra “setenta de las doscientas mayores corporaciones, se incluían productoras, mineras y comerciales. Entre ellas se advirtió diversos tipos de violaciones legales, entre las que se destacan las restricciones al comercio, falsa representación publicitaria, infracciones de patentes, marcas de fábrica, derechos de autor, prácticas laborales injustas, fraudes financieros y violación a la confianza. utilizó para su estudio las decisiones tomadas por tribunales Administrativos”[15] y a eso le denomina la criminalidad del cuello blanco llego a la conclusión que ese tipo de desviaciones es cualitativa y cuantitativamente más dañinas que la delincuencia convencional u ortodoxa,  ya Sutherland se dio cuenta inclusive los daños que causaban las grandes empresa tabacalera existía  muertes por el exceso de cigarrillo, contradictoriamente,   dicha conductas atípicas de venta de tabaco no constaban en el catalogo de las infracciones del Código Penal de Norteamérica; con razón que  Al Capone dice “ Hice mi fortuna, prestando un servicio público, si, yo viole la ley de mis parroquianos, entre  los que se encuentra la mejor sociedad de Chicago, ellos son tan culpables como yo.  La única diferencia entre nosotros, consiste en que yo vendí y ellos compararon, cuando yo vendó el acto se llama contrabando, cuando mis clientes comparan se los sirven en bandeja de plata, se llama hospitalidad”[16]  con  las categorías del delito que Sutherland descubre y entrega al mundo,  se acaba aquellas falsía de que los ricos no delinquen

 

 

Es más llegó a la conclusión que la” única manera o disminuir la tasa criminal de Norteamérica, era cambiando el sistema capitalista”[17] sin embargo no se puede asegurar que era un comunista pero lo que dice  que tenía un profundo percepción social, que a la postre sería el  fundamento de la criminología crítica. Sutherland analizo muy perfectamente  las conexiones entre el crimen organizado y los poderes públicos corruptos estaban muy extendidas, tanto en los medios policiales como en la magistratura y la administración, por eso aseveraba con tanta convicción que   El tipo ideal de hombre adinerado se asemeja al tipo ideal de delincuente por su utilización sin escrúpulos de cosas y personas para sus propios fines y por su desprecio de los sentimientos y deseos de los demás, y carencia por los efectos remotos de sus actos.” [18]

 

El 29 de diciembre de 1939 fecha de la  celebración de la conferencia anual,  organizada por la American Sociological Society en el estado de  Filadelfia,  Sutherland, presenta la teoría de “delito de cuello blanco” entendiendo a aquellos ilícitos penales cometidos por sujetos de elevada condición social, en el curso de sus vida o  en relación con su actividad profesional[19]. Puso de manifiesto la filosofía “Los economistas suelen estar muy familiarizados con los métodos utilizados en el ámbito de los negocios pero no están acostumbrados a considerarlos dentro del punto de vista del delito. Muchos sociólogos por su parte, están familiarizados con el mundo del delito, pero no están habituados a considerarlos como una manifestación de los negocios. Esta conferencia intenta integrar ambas dimensiones del conocimiento, intentó establecer una comparación entre el delito y la clase alta, compuesta por personas  respetadas, hombres de negocio y profesionales, y los delincuentes de las clases bajas compuesta por personas de bajos status económicos”[20]  

 

 El objeto de estudio seleccionado causó en su tiempo un impacto revolucionario pues permitió vislumbrar claramente las falencias o contradicciones intrínsecas al sistema penal. Obligó a afrontar ciertos problemas de fondo de la criminología como lo es la real distribución de la conducta desviada entre las distintas capas sociales, y la consecuente ruptura de aquella falsa   ficción que consideraba al delito como patrimonio exclusivo de las “lower class”; el  convencimiento  de la existencia de una “cifra negra” de la delincuencia y de que la ley penal se aplicaba diferenciada y selectivamente

 

 

En su libro presentado en 1939, abarca y desarrolla tres grupos temáticos.

 

1-      “El problema del delito de cuello blanco: señala que no debe acotarse al campo de estudio relacionados con la pobreza y sus patologías relacionadas”[21]  pues claro esta que de tal manera se dejaría  afuera un conglomerado de relevantes conflictos, de la sociedad de consumo

 

2-      Los  sujetos activos de estos delitos son personas de clase socioeconómica alta, con poder económico y político, e influencias en los órganos encargados de la administración de justicia.

 

 

3-      Se advierte que los ámbitos en los que se cometen son bastante diversos, puede darse en la política, en la medicina, en la industria, en el comercio,  tecnología, etcétera.[22]

 

El criminal de cuello blanco puede actuar solo o en parte de una organización criminal en tal virtud las actuaciones de tal pueden ser nacionales o internacionales, políticas o económicas “la política cometida por dirigentes políticos parlamentarios, ministros diplomáticos, el de carácter económico es la que la realizan los caballeros de la industria, el comercio o las finanzas en beneficio propio o de la empresa que representa a ella pertenecen la evasión tributaria, las fraudulentas manipulaciones en la bolsa de valores la creación de sociedades fantasmas, las bancas rotas ”[23] Sutherland critico las elevadas tazas de  criminalidad que existían en su época y por ello mantuvo la doctrina  que “No son delincuentes  todos los que están en la cárcel, porque no están en las cárceles todos los que son delincuentes”[24]  

En base a este apotegma   Sutherland quiso dar a entender que  existe un  excesivo juridicismo y garantismo en lo que se refiere a los delitos de cuello blanco lejos de propiciar un sistema de defensa de los derechos cuídanos, como tantas veces se afirma, y reafirma en Declaraciones, Convenciones y en las Legislaciones nacionales,  en realidad, lo que crea es una doble balanza de la justicia: de un lado la balanza que penaliza sistemáticamente los delitos de los pobres y de otro la que se muestra complaciente y condescendiente con los delitos de los ricos

Las aportaciones realizadas por Sutherland, ha sido muy significativas, sin embargo no se puede afirmar que sus estudios los hayan permitido descubrir el origen real e la criminalidad,   pues en su teoría de la asociación diferencial, centra su hipótesis en los aprendizajes, los contactos, valores, impartidos en el ceno de la organización familiar, pero surge una interrogante  que sucede en los delitos culposos, cuando concurren circunstancias, como la imprudencia, negligencia, la impericia,  no existe del dolo dirigido a un fin de determinado, previsto y querido por el agente, o el otro caso  “Quienes nunca tuvieron contacto con asociaciones diferenciales como es el caso de los delincuentes ocasionales, pasionales,  y políticos; igual oscuridad se observa respecto de quienes a pesar de tener tales contactos, criminólogos, policías, personal penitenciario, no se desvían; crítica que depende del prisma con que se  mire la cuestión.”[25]

De tal manera resulta que la etiología del fenómeno criminal es amplia y compleja  en la cual no se puede soslayar el contexto, psíquico e    histórico, condicionado por un modo de producción determinado, que influyen en la criminalidad, para algunos teóricos existen “Estructuras de poder instituciones que tienen el poder, para mediatizar, constreñir  y dirigir. El poder y las estructuras sociales redundan en la concepción del desviado, así el desviado aparece como un producto de la mala ejecución del control.”[26] Impuesto por sistema capitalista, y  lo que es peor aún por la concentración de capital y poder, acentuadas con mayor énfasis en los últimos 25 años  con la revolución tecnológica de la información, el dominio de las nuevas técnicas genéticas, el genoma humano;  lo que significa que en gran parte  son los “factores  sociales propios de la sociedad capitalista los que propician el surgimiento de la delincuencia”[27]

 

MANIFESTACIONES MODERNAS DE LA CRIMINALIDAD DE CUELLO BLANCO

 

El desarrollo de las sociedades modernas ha provocado complejos fenómenos sociales, políticos, económicos y jurídicos. Desde el ámbito criminológico esto se ha traducido en un aumento del número de delitos patrimoniales tradicionales y especialmente en el nacimiento de nuevas formas delincuenciales con contenido económico, como ya pusiera manifiesto Edwin. Sutherland en su obra “Delitos de Cuello Blanco”.Estamos inmersos en una sociedad compleja, en la economía del siglo XXI   en un sistema económico cada vez más planificado e intervencionista, relaciones económicas veloces, aumentos en el otorgamiento de créditos, la internacionalización de la economía propiciada por las nuevas tecnologías, por las redes de información, ha  acelerado los intercambios y los ha  intensificó,  los mercados están por tanto más expuestos a las irregularidades y las actividades al margen de la legalidad etc. y todo ello provoca mayores oportunidades en el mundo económico y de los negocios y, por tanto, una elevación de las oportunidades para cometer ilegalidades.  Si a ello se añade el mayor dinamismo de las estructuras económicas nacionales e internacionales, es fácil entender que estos cambios actúen como factores criminógenos que provocan formas de delincuencia novedosas.

 

 El afrontar la fenomenología delictiva en materia económica no es tarea fácil, toda vez que resulta difícil definir que es el derecho penal económico, sus fines y fundamentos existen pocos estudios criminológicos que ofrezcan datos fiables sobre su número y efectos; la ya mencionada complejidad del fenómeno dificulta la criminalización y penalización   de las conductas delictivas,  y si se suma a ello  el hecho que     “Siempre el sistema penal ha sido una malla protectora para los miembros de la clase pudiente, y porque una serie de infracciones mucho más lesiva que las convencionales no están penalizadas, delitos de monopolio, de la banca, de finanzas, de contaminación ambiental, es decir la gama de delito, al infinito que cometen la gente adinerada,  muy poderosa o no estaban incorporadas a los códigos penales o en su defecto han tenido un tratamiento diferente, a los de la criminalidad convencional. “[28]

 

En definitiva la dogmática penal  clásica debe repensar sus principios y expandirse  conceptualmente para poder cumplir con los nuevos retos que impone la  pos-modernidad, los delitos de "Cuello Blanco" es que regularmente se actúa impunemente, por deficiencias del sistema normativo represivo, que resulta inaplicable e ineficaz, paralelamente a ello la actuación de  fiscales y jueces corruptos obedientes a los interés políticos,  hacen prevalecer la ley solo para los más vulnerables, mientras que se mantienen impávidos ante los delincuentes que despilfarran, el patrimonio del Estado, robándonos posibilidad de  mejorar nuestra calidad de vida en estas condiciones  se nos encontramos en desventaja debido a que    “El sistema penal opera selectivamente, o sea, que caen los más vulnerables”[29] jamás  se considera la naturaleza de la infracción, y, como consecuencia de ello, nuestra población carcelaria, en un alto porcentaje, no tiene rostro delincuencial, sino caras de madres solteras, de jefes de familia empobrecidos, de jóvenes sin trabajo, forzados por la miseria a transportar unos cuantos gramos de droga, por los que sufren penas de reclusión de 8, 12, 16 años. Por otro lado  la sobrepoblación carcelaria crece desmedidamente con el consiguiente  hacinamiento, el perfeccionamiento del  delito,  mientras sigue germinando la impunidad para el delincuente investido de  poder, en tal situación   se llega a la conclusión  expresada  por el maestro Elías NeumanA la cárcel llegan los delincuentes fracasados y siempre son  los mismos”[30]

 

Los múltiples delitos de cuello blanco se pueden dar en diferentes ámbitos generalmente se ven en la política,  la industria, el comercio, la  tecnología, esta clase de delitos son cometidos por personas de negocios “respetables” y profesionales como empresarios, políticos, banqueros, magistrados, servidores públicos,  entre otros, que gozan de una imagen de prestigio por ser profesionistas titulados o aquellos a los que la sociedad otorga su confianza, entre las formas o modos de los delitos de cuello blanco se puede enunciar

 

1. El tráfico de influencias y corrupción de altos funcionarios.

2. El espionaje. 

3. El tráfico de información confidencial.

4. Los delitos financieros.).

5. Algunos tipos de delitos informáticos, aunque esencialmente relacionados con los de índole financiera.

6. Violaciones a las leyes de patentes y de la propiedad industrial así como a los de derechos de autor y propiedad intelectual.

7. El contrabando en las empresas.

8. Las quiebras fraudulentas.

9. Adjudicaciones ilícitas de empresas gigantes a otras pequeñas para despojarlos del mercado o para crear condiciones de monopolio.

10. Lavado de dinero.

11. Peculado, malversación de fondos y enriquecimiento ilícito  

 

La criminalidad de cuello blanco, esta representada por un personaje con características, totalmente diversas al delincuente común, el primero, no es estigmatizado por los medios de comunicación social, ni por el conglomerado  social, la forma para consumar el acto atípico es sorprendente  en cuanto a sus destrezas en busca del crimen perfecto, o crimen de inteligencia; mientras que los segundos son considerados como sujetos altamente peligrosos, sufren una doble victimización, la primera por las que les impone el proceso penal  y la segunda por que son marginados por la sociedad; sin embargo en cuanto a  la lesión que causan la criminalidad de cuello blanco no tiene precedentes, por cuanto puede comprometer el patrimonio estatal, el colectivo o individual, en tanto que la criminalidad convencional generalmente lesiona un solo bien jurídico   

Desde el año 2000 la sociedad se encuentra  caracterizada por una fuerte ambivalencia de una parte los procesos de globalización tienden a la homogeneización de las costumbres y las identidades, sobre unos parámetros planetariamente comunes, donde el estilo de vida norteamericano ejerce de modelo; de otra, aparecen marcadas tendencias hacia la afirmación de las diferencias, mediante la construcción de identidades locales, bien territorialmente o de sistemas de creencias, en muchos casos con un señalado componente irracional.

Por otra parte, el desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas durante el último tercio del siglo XX plantean nuevos retos a la humanidad. Particularmente en el ámbito de la biotecnología y la genética. Las nuevas técnicas de reproducción asistida, la manipulación genética de las especies, tanto vegetales como animales, las técnicas de clonación abren nuevas perspectivas para la solución de determinados problemas hasta entonces irresolubles en una multiplicidad de campos, desde la salud a la alimentación, pasando por la creación de nuevos materiales.

 Estos nuevos horizontes vienen acompañados de nuevos interrogantes sobre las posibles consecuencias de determinados avances para el equilibrio ecológico del planeta y para el futuro de la especie humana, ello conlleva a incrementar la punibilidad y por ende a una mayor propagación de los delitos de cuello blanco se dice incluso que la nueva cara de la delincuencia será conocida como la cieberdelincuencia

La ética y los sistemas de valores tradicionales se muestran incapaces de ofrecer soluciones convincentes a los nuevos retos planteados, generando incertidumbres respecto de las decisiones y direcciones a adoptar ante las desconocidas consecuencias que para el futuro pueden tener determinadas acciones.

 

La crisis  actual está marcada por un hecho singular en nuestra historia, el mundo la sociedad humana  va en la dirección de convertirse en un sistema cerrado y único a una sola respuesta de adaptación  que se trata de generalizar  por la fuerza en todo en planeta eso es la globalización, este modelo surgió con el capitalismo  potenciado por la revolución industrial;  de ello se deriva que hemos sido testigos del nacimiento y expansión de una burgecia cada vez más poderosa que lucha por adueñarse del mundo, este proceso como es consabido ha pasado por varias etapas hasta  llegar al momento actual en que la concentración del poder financiero tiene postrada a la industria, el comercio, la política, a los países y a los individuos, ya estamos viendo como el capital  financiero  internacional tiende a homogenizar la economía, el derecho, las comunicaciones, los valores, la lengua, los usos y costumbres, mientras  que en la cima  se va consolidando un mounstroso paraestado que intenta controlarlo todo.        

 

 

DELITOS DE CUELLO BLANCO  EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

 

La fenomenologia  contemporánea de la criminalidad  de cuello blanco  se presenta en la escala de  la corrupción  cuya definición más acertada ha sido  la elaborada por el doctor Xavier Zavala Baquerizo Egas, señala “ corrupción es el acto a través del cual el funcionario público violenta las normas del sistema legal imperante, para favorecer intereses particulares o de un grupo a cambio de un beneficio, o recompensa para si o para terceros, Corrupto es por lo tanto el comportamiento desviado de aquel que ejerce un papel de esta naturaleza en la cosa pública y corrupción es un  modos particular de ejercer tal influencia o abuso ilegal”[31]

 

El fenómeno de la corrupción está muy anclado y arraigado desde la existencia de la humanidad por la razón de que sus raíces responden a consideraciones sociológicas, económicas y políticas,  modernamente el poder y corrupción se asocian y se considera el primero como un hecho regulado por el Derecho, Lord Acton decía que el “Poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente” o como decía Montesquieu “La constante expectativa demuestra que todos los hombres investidos de poder son capaces de abusar de él y de hacer su autoridad tanto como puedan”[32]

 

Por tal motivo se concluye que  lo único que importa es el sostenimiento del Estado de Bienestar,  el mantenimiento de las ganancias, la legitimación de la sociedad de consumo, como motores del progreso social,  se suele instalar en este modelo político en que vivimos para formar parte de la llamada criminalidad no convencional acompañada por el abuso de poder. Pero no sólo por el abuso gubernamental que pueda existir, sino también el económico, el financiero, el industrial, el bancario, el tecnológico y el científico. Con tanta razón  el maestro Elías Neuman expreso un clásico y acertado aforismo “Los corruptos son delincuentes que no tienen necesidad de huir de nada. Nadie les agarrara el Cuello más allá de algún inexorable envilecimiento aunque algún juez molesto los haga comparecer para una cierta denuncia, es una incomodidad, pero finalmente no ocurre nada”[33]

En la pos-modernidad las conductas delictivas tienen un colorario, predicho por Sutherland   “ Los comportamientos socialmente negativos que se encuentran en la clase dominante (criminalidad económica organizada) se deben ver a la luz de la reacción funcional que media entre los procesos legales y los procesos ilegales de la acumulación y de la circulación del capital, y entre estos la esfera política es interés de las clases subalternas el desplazamiento de la actual política criminal todavía inmunes al proceso de criminalización pero socialmente bastante mas dañosas en muchos casos que desviación criminalizada perseguida”[34]   

Ante las lumbreras de nuevas formas de criminalidad, nos lleva a reflexionar que  los delincuentes de cuello blanco son verdaderas mafias, que se gestan tanto en lo interno como a lo externo de un país, su gestión esta vinculada con  apariencia de corderos, pero son verdaderos predadores,  


CONCLUCIONES


PRIMERA: Las aportaciones de Sutherland  a la criminología, contribuyeron para superar las entelequias antropológicas y sociológicas, del delincuente atávico no obstante  puso en evidencia la existencia de una brecha habida históricamente, entre los ricos y los pobres,

SEGUNDA: Los delincuentes de cuello blanco son individuos que gozan de posición social elevada, o son  personajes que ocupan cargos representativos y además tienen el poder económico y político, por lo que bajo este  contexto  los gobernantes accionan sus maquinarias legislativas, con leyes penales en donde  seleccionan conductas criminales, para favorecer a la cifra negra no convencional de la delincuencia, y con ello permitir la cultura de lo permisivo y la impunidad; pues a so pretexto del lema  cero tolerancia y  mano dura contra la delincuencia los aparatos represivos del Estado,  han declarado la guerra sin cuartel contra lo que lo llaman  “ el hampa”, sin embargo se han olvidado que “ el hampa” también germina en las ciudadelas privadas.

TERCERA: Es indispensable y necesario la criminalización y penalización de todo el catalogo de delitos de cuello blanco, para poder frenar la impunidad de los mismos ya que su  existencia sistemática, legitima conductas que van contra la dignidad humana, permite que conductas delictuales se sigan reproduciendo y consolidando; destruye la confianza de la población en la administración de justicia y estimula la búsqueda de formulas distintas para su obtención, provoca falta de confianza en las instituciones llamadas a brindar seguridad y tutela jurídica

CUARTA: En casi todas las latitudes continentales el sistema carcelario tiene u colorario   únicamente los pobres van a la cárcel, los ricos pueden o no ser delincuentes, pero en todo caso gozan de la patente de la impunidad  es más  el estigma social de con que se mira a los pobres es que sino son delincuentes son sospechosos de debilidad mental y los ricos no ante este antagonismo  se produce necesariamente un proceso de deslegitimación democrática pues quienes dicen gobernar para promover la igualdad social se convierten en realidad encubridores o socios de sus mas declarados enemigos porque pretender hacer coincidir el derecho con la justicia.

 

QUINTA: Los ladrones profesionales eluden casi siempre la acción de la justicia y por tanto no sufren condenas en las cárceles basta un somero conocimiento de las poblaciones reclusas para darse cuenta que a las cárceles van sobre todo delincuentes comunes procedentes de las clases bajas que se sirven fundamentalmente de métodos intimidatorios para perpetrar los delitos.  Surgen interrogantes ¿qué ocurre entonces con los delincuentes de clases altas?, ¿cuales son los delitos de las clases altas?, ¿cómo consiguen evitar los delincuentes de clases altas las sanciones  penales?

 

 

 

 

 

Referencias Bibliográficas

·        ACOSTA ALBERTO Oportunidades y Amenazas de la Migración

·        ALVAREZ-URÍA FERNANDO,  Sistemas Penales Iberoamericanos  Homenaje al Dr. Enrique Bacigalupo Zapater

·        ANTONIO GARCIA-PABLOS DE MOLINA.  Criminología  Tercera Edición

·        BERALDI CARLOS ALBERTO Control de la corrupción mediante la desregulación

·        BODERO EDMUNDO RENE.- Material de Criminología para el Instituto de Criminología y Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo año 2006

·        BODERO EDMUNDO RENE.- Clases  de Criminología en el Instituto de Criminología y Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo, en la maestrita 2005

·        BODERO EDMUNDO RENE, Seminario Taller Aproximación a la Criminología

·        BODERO EDMUNDO RENE, Relatividad y Delito  

·        LARRAURI ELENA.-  Herencia de la Criminología Critica.-  , Ediciones Siglo XXI

·        MOLINA CARLOS MARIO.- Introducción a la Criminología

·        NEUMAN, ELÍAS.- La pobreza y la corrupción deslegitiman a las democracias incipientes, a la ley penal y a los Derechos Humanos

·        PATIÑO MURIEL, MARÍA VICTORIA.- Economía, corrupción y desarrollo

·        PARMA CARLOS, Seminario Internacional de Globalización y Derecho Penal.- Guayaquil Agosto del 2006

·        REVISTA del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo.- Edición 9

 

 

 

 

 

 

 

TITULOS OBTENIDOS:

  • Bachiller en Ciencias Sociales y Humanas,
  • Licenciada en Ciencias Sociales Políticas y Económicas,
  • Doctora en Jurisprudencia
  • Abogada de los Juzgados  y Tribunales del País
  • Especialista en Criminología y Ciencias Penales
  • Egresada de la Maestría en Criminología y Ciencias Penales

 

EXPERIENCIA LABORAL Y CARGOS DESENPEÑADOS:

 

  • Docente del Tronco General  del Nivel de Formación  Básica Universitaria, de la Universidad Nacional de Loja  del 16 de enero al 15 de marzo del 2002
  • Docente de la Carrera de Derecho Área Jurídica Social y Administrativa de la Universidad Nacional de Loja periodo 22 de mayo al 30 de junio del 2003, dictado la cátedra de derecho penal y procesal penal
  • Docente de la Carrera de Derecho  Área Jurídica Social y Administrativa de la Universidad Nacional de Loja del 22 de marzo al 31 de julio del 2005. En la cátedra de Derecho Constitucional
  • Docente de la Carrera de Derecho  del Área Jurídica Social  y Administrativa de la Universidad Nacional de Loja periodo 25 de septiembre del 2005 al  31 de julio del 2007 en la cátedra de Derecho Penal y Procesal Penal
  • Juez Suplente del Juzgado Quinto de lo Penal de Loja
  • Asesora Académica de los eventos Preparatorios del XIX Congreso Latinoamericano, XI Iberoamericano  y II Nacional de Derecho Penal y Criminología.

 

CONFERENCIAS SUSTENTADAS:

 

  • Seminario Taller  sustentada a los primeros y segundos módulos de la Carrera de Administración Turística del Área Jurídica Social y Administrativa de la Universidad Nacional de Loja,  sobre la temática de DELITOS AMBIENTALES  desarrollada del 13 al 24 de junio del 2006
  • Conferencia sustentada en el Segundo Seminario Preparatorio, para el XIX Congreso Latinoamericano, XI Iberoamericano  y II Nacional de Derecho Penal y Criminología   el 19 de abril del 2007
  • Conferencista en el Seminario  de fin de PRACTICAS FORENSE, organizado por el Centro de Desarrollo Jurídico Social y  empresarial de la Universidad Nacional de Loja, con la Temática NUEVAS TENDENCIAS DEL DERECHO PROCESAL PENAL EN EL ECUADOR
  • Conferencista  en el I Congreso Mundial de Derecho y II Encuentro de Latinoamericano  Estudiantes de Estudiantes y Profesionales de Derecho, con la temática “ LA RESPONSABILIDAD PENAL  INTERNACIONAL

 

 

 

 

 

 



[1] ANTONIO GARCIA-PABLOS DE MOLINA.-  Criminología  Tercera Edición, Pág. 109

[2] ANTONIO GARCIA-PABLOS DE MOLINA.- Ob. Cit Pág. 182  

[3] CARLOS MARIO MOLINA.- Introducción a la Criminología.- Pág. 164

[4] CARLOS MARIO MOLINA.- Ob. Cit  Pág. 165

[5] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.- Para el Instituto de Criminología y Ciencias Penales Dr. “Jorge Zavala Baquerizo” maestro Dr. Edmundo Rene Bodero

[6] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.- maestro Dr. Edmundo Rene Bodero

[7] FERNANDO ÁLVAREZ-URÍA,  Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Sistemas Penales Iberoamericanos  Homenaje al Dr. Enrique Bacigalupo Zapater, Ara Editores, Pág.1215

[8] FERNANDO ÁLVAREZ-URÍA, Ob. Cit Pág.. 1225

[9] FERNANDO ÁLVAREZ-URÍA, Ob. Cit Pág. 1212

[10] FERNANDO ÁLVAREZ-URÍA, Ob. Cit Pág. 1217

[11]  SEMINARIO INTERNACIONAL.- Derecho Penal y Globalización.  Guayaquil agosto 2006. Dr. Carlos Parma

[12] SEMINARIO INTERNACIONAL.- Derecho Penal y Globalización.  Guayaquil agosto 2006. Dr. Carlos Parma

[13] FERNANDO ÁLVAREZ-URÍA, Ob. Cit Pág. 1223

[14] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.- maestro Dr. Edmundo Rene Bodero

[15] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.- maestro Dr. Edmundo Rene Bodero

[16] REVISTA.- del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo.- Edición 9 Abogada Cathia Boloña López  Pág.  77

[17] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.- maestro Dr. Edmundo Rene Bodero

[18]: “El Delito de Cuello Blanco”  P.  19 (ediciones la Piqueta) CITADO POR EL Maestro Edmundo Rene Bodero en el Seminario taller APROXIMACIÓN A LA CRIMINOLOGIA

[19] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.-Dr. Edmundo Rene Bodero

[20] REVISTA.- del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo.- Edición 9 Abogada Cathia Boloña López  Pág.  81

[21]MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.-Dr. Edmundo Rene Bodero

[22] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.-Dr. Edmundo Rene Bodero

[23] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.-Dr. Edmundo Rene Bodero

[24] REVISTA.- del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Ob. Cit  Pág.  79

[25] CITADO POR EL Maestro Edmundo Rene Bodero en el Seminario taller APROXIMACIÓN A LA CRIMINOLOGIA, Pág. 33

[26] LA HERENCIA DE LA CRIMINOLOGIA CRITICA.-  Elena Larrauri, Ediciones Siglo XXI de España Editores, Pág. 105

[27] LA HERENCIA DE LA CRIMINOLOGIA CRITICA.-  Ob. Cit.  Pág. 108 

[28] MATERIAL DE CRIMINOLOGIA.-Edmundo Rene Bodero

[29] EUGENIO RAÚL ZAFFARONI.- Citado por  Dr. Carlos Parma  en el Seminario Internacional Derecho Penal y Globalización..- Guayaquil Agosto 2006. 

[30] ELÍAS NEUMAN.-Citado por  Dr. Carlos Parma  en el Seminario Internacional de Derecho Penal y Globalización..- Guayaquil Agosto 2006. 

 

[31] REVISTA.- del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Ob. Cit Pág.76

[32] MURIEL PATINO.-María Victoria;“Economía, corrupción y desarrollo”, en: Eduardo Fabián Caparrós (Coord.), La Corrupción: Aspectos jurídicos y económicos, Salamanca, 2000, Pág. 27

[33] NEUMAN, Elías.-“La pobreza y la corrupción deslegitiman a las democracias incipientes, a la ley penal y a los Derechos Humanos”, en: Libro Homenaje a Isidoro de Benedetti, Buenos Aires, 1997, Pág. 362

[34] BARATTA.-Citado en la Revista del Instituto Superior De Criminología De Ciencias Penales Dr. Jorge Zavala Baquerizo.- Abogada Cathia Boloña Lopez  Pág. 86